domingo, 28 de noviembre de 2010

Safari a Purmamarca, Jujuy, julio 2010


Safari fotográfico a Jujuy. Un viaje soñado, con linda gente, mucha actividad, paisajes increibles y para recomendar. Conocí a una descendiente de indígenas que a la vez es guía de turismo y con ella pude entender por primera vez la necesidad que tenía la gente del norte de nuestro país de liberarse de los españoles ya que eran sus esclavos en las minas de la zona y los odiaban de corazón. Purmamarca es un pueblito apacible, todavía no contaminado por la civilización y enmarcado en el medio de los cerros más coloridos del mundo. Una invitación a lo nuestro.

La iglesia del pueblo.













Nuestro hotel soñado y rodeado de cerros de colores.
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sábado, 27 de noviembre de 2010

Secretarias de Ecuador

C
Con las chicas de Ibarra y Quito

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Pre casamiento


En lo de Luis y Alicia preparando para el casamiento de Caito, mi hijo y María José Amén, que será el 16 de diciembre 2010. Los primos y amigos muy contentos!

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Estuve el 16 de noviembre 2010 en Ibarra, Ecuador, dando una charla a las secretarias de la UTN. Si bien fueron solamente unas horas me quedé con ganas de conocer más de esta "Ciudad Blanca" como la llama la gente de ahí. El grupo de secretarias de la universidad era muy preparado, todas eran licenciadas y la mayoría había hecho maestrías en la misma Universidad. Gracias a la gente de Liderazgo por invitarme a esta charla sobre desarrollo profesional para este grupo de asistentes.

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sábado, 4 de septiembre de 2010

Comentario de un familiar de Pedro Tilli con recuerdos de una época

Apreciada Sra. Connie Eastman,
Soy Pedro Jorge Cánovas Deffeuller, ahijado del Dr. Pedro Tilli; vivíamos en una época en Ricardo Gutierrez 813, con la cancha de Tenis en la esquina.
Hoy 5 de Septiembre, pude encontrar en un portal de internet en el cual Ud. publicó con fecha de sábado 3 de Mayo de 2008 un poco de la historia del barrio de Acassuso, en lo cual nombra vecinos que yo también conocí.
Recuerdo algunos chicos de dos o tres años que jugaban allí por la vereda, en triciclo, bicicletita.
Mi padrino tenía un auto color borrabino, granate Chrisler modelo 1947; Ud. tiene diez años menos que yo, pero talvez algún familiar suyo recuerde que por 1950 hasta 1958 habrán visto manejar ese auto a un muchachito muy jóven; ese era yo y comencé a manejarlo a los trece años. El primer día que salí a manejar el Chrisler, mi padrino le dijo a Delia: "subí que vamos a dar una vuelta"; ella estando en la vereda dijo: "Uds. están locos, vallan solos"; luego cumplí más años y siempre manejando el auto; incluso ibamos a la casa de gobierno a ver al Coronel Mercante a la casa de gobierno de la Provincia de Bs. As. en La Plata. Y como mi padrino no sabía manejar auto, siempre nos movíamos los dos juntos a todas partes en que él iba; incluso en las grandes recepciones siempre estaba yo a su lado. A la casa de Ricardo Gutierres 813 la conozco perfectamente bien; cuando se le hizo la reforma de una bodega (para vinos) debajo del garage (vinieron unos italianos recien llegados de Italia); en el fondo del jadín (parte trasera de la casa) cuando estaban tapando el pozo se cayó un gato y quedó tapado por la tierra..... algo trizte fue eso.
En la parte de atrás donde daba la conina, habían dos cipreses juntos, uno más alto que el otro; entonces Pedro decía: "esos dos sipreses somos mi mujer y yo, uno es Pedro y el otro es Delia". Después en veranos le comprabamos los helados a Paco... y los disfrutabamos comiendo en los sillones de la glorieta.
La cancha de tenis estaba dando frente a la c/ Perú y un gran árbol en la esquina que era precioso.
Pasaron los años, se subdividió la cancha de tenis, donde Uds. solieron jugar y yo me fui a Norteamérica. Estuve allá por más de treinta años. Soy Ingeniero de Tecnologías Avanzadas; ahora estoy en Uruguay de forma transitoria llendome a vivir la próxima semana a España, en el País Vasco donde instalaré un taller de Tecnología Avanzada sobre Energías Renovables.
Fue una lástima no poder conversar con Ud. pero si gusta llamarme puede hacerlo llamando a los teléfonos siguientes:
Móvil: 00-598-95-713595
Fijo: 00-598-4542-7459
Me há dado alegría al saber que alguien recuerda a mi padrino gratamente.
Como creo que Ud. debe hablar inglés, le saludo "good luck for ever", thank you very much.
Saludole atentamente,
P. Jorge Cánovas Deffeuller

domingo, 23 de mayo de 2010

Yo quiero a mi país

Yo quiero a mi país
por Connie Eastman

Mi país es mi barrio, mi calle en Acassuso
donde los nazis, los judíos, los austríacos y los ingleses
conviven con alegre desparpajo
Donde las historias quedaron atrás,
los viejos se miran con distancia
y los chicos juegan ajenos a los horrores
que ellos recuerdan.
Las lenguas se mezclan con el castellano, “hide and seek”,
“kome mit mier”, “rauch”, “Ike”.
La gente de mi barrio es muy querida
sale a jugar a la pelota y a andar en bicicleta,
baja las naranjas con paraguas y
cocina en la olla el “marmalade” que perfuma.
El ciruelo de un vecino brinda fruta
para todo el barrio y se comparte.
Las madres de mi barrio son de todos:
Ethel, Nita, Elsa, Gertha y Juanita
Oidos atentos, aliento, consejos y sonrisas abrigadas para los días de frío
Los padres de mi barrio son dos doctores, un ingeniero,
un jubilado, un abogado, un iluso y un borracho.
Se juntan a charlar de futbol los domingos y
uno nos trae desde Tenerife las arias de Caruso en una tarde.
Los vecinos de mi barrio se conocen, olvidan sus diferencias,
abren sus puertas y sus manos para ayudar a los más chicos.
Comparten sus delicias y sus tradiciones y arman, entre todos,
la Argentina
que yo quiero.
La quiero porque sí, porque la vivo y la viví, porque admiro
a mi gente y sus historias. Porque siempre hay alguien que
me da una mano y comparte conmigo una sonrisa..

¡Gracias, mi Argentina!

domingo, 28 de septiembre de 2008

Los poemas de mi infancia

Mi papá, Adolfo, nos recitaba algunas poesías que me recuerdan a él. Estas son dos de las que más me gustaban:

Setenta balcones y ninguna flor
"Setenta balcones hay en esta casa,setenta balcones y ninguna flor...¿A sus habitantes, Señor, qué les pasa?¿Odian el perfume, odian el color?La piedra desnuda de tristeza agobia,¡dan una tristeza los negros balcones!¿No hay en esta casa una niña novia?¿No hay ningún poeta lleno de ilusiones?¿Ninguno desea ver tras los cristalesuna diminuta copia de jardín?¿En la piedra blanca trepar los rosales,en los hierros negros abrirse un jazmín?Si no aman las plantas no amarán el ave,no sabrán de música, de rimas, de amor.Nunca se oirá un beso, jamás se oirá un clave...¡Setenta balcones y ninguna flor!Baldomero Fernández Moreno (Argentina, 1886-1950)


ROMANCE DE LA NIÑA NEGRAToda vestida de blanco,almidonada y compuesta,en la puerta de su casaestaba la niña negra.Un erguido moño blancodecoraba su cabeza;collares de cuentas rojasal cuello le daban vueltas.Las otras niñas del barriojugaban en la vereda;las otras niñas del barrionunca jugaban con ella.Toda vestida de blanco,almidonada y compuesta,en un silencio sin lágrimas,lloraba la niña negra.Toda vestida de blanco,almidonada y compuestaen su féretro de pinoreposa la niña negra.A la presencia de Diosun ángel blanco la lleva;la niña negra no sabesi ha de estar triste o contenta.Dios la mira dulcementele acaricia la cabezay un lindo par de alas blancasa sus espaldas sujeta.Los dientes de mazamorrabrillan a la niña negra.Dios llama a todos los ángelesy dice: “¡ Jugad con ella!”.Luis Cané